La emoción se desbordó entre los cientos de miles de jóvenes cuando el Papa León XIV llegó a la Plaza de Lima en el papamóvil.
El papa se apartó del programa previsto para saludar personalmente a muchos de los que habían estado esperándolo durante horas. Estos gestos convirtieron la cálida bienvenida en uno de los momentos más conmovedores del primer día del pontífice en Madrid.





