Ana Torres Fonseca
Más de un millón doscientas mil personas se dieron cita en la plaza de Cibeles, en el corazón de Madrid y alrededores para celebrar junto al papa León XIV la solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, el Corpus Christi.
Tras saludar a los fieles y peregrinos en su papamóvil, el pontífice presidió la Ecuaristía y durante la homilía, recordó la importancia que ha tenido y tiene ésta celebración en la historia de España
PAPA LEÓN XIV
El Corpus Christi no es una fiesta más del calendario litúrgico, sino un volver a las raíces de la fe para renovar el amor y la fidelidad a Dios
No se trata de una manifestación exterior, de una supervivencia folclórica o de un simple adorno estético: aquí se trata de la fe en la presencia del Señor Resucitado, que está vivo y sigue pasando en medio de nosotros
Sin embargo, hizo hincapié en que ésta fiesta va mucho más allá de la procesión y la exaltación; puede convertirse en un nuevo punto de partida:
PAPA LEÓN XIV
No se trata únicamente de sacar la custodia, sino de dejarnos sacar nosotros mismos del egoísmo, de la indiferencia, de una fe cómoda y privada, para responder a su invitación a la conversión, a cambiar la mirada
Para finalizar, León XIV confió una misión muy especial a todos los asistentes y a todo el pueblo español:
PAPA LEÓN XIV
Por tanto, he aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe de la que beber también hoy
El coro y la orquesta formado por 400 miembros procedentes de diferentes grupos y escolanías, entonaron los diferentes cantos litúrgicos que acompañaron la emotiva celebración.
Una celebración del Corpus Christi a la que prosiguió posteriormente la procesión del Santísimo Sacramento. Una escena para el recuerdo del pueblo español durante el cuarto viaje apostólico del papa León XIV.






