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Rome Reports

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Francisco en Santa Marta: El pecado es creernos redentores de nosotros mismos


Durante su misa en Casa Santa Marta, Francisco inició su homilía meditando sobre la imagen del profeta Isaías “El desierto florecerá”.

Recordó que Dios es capaz de cambiar todo, incluso un desierto.

FRANCISCO
“Pero, ¿soy consciente de que el pecado es no custodiar la gratuidad? Y cuando voy a confesarme, ¿qué hago? ¿Digo los pecados como un loro o los digo porque siento que he arriesgado el don de la gratuidad para tener algo mío?”

Explicó que el pecado es el deseo de salvarnos a nosotros mismos. Además, invitó a que los días previos a la Navidad se medite sobre la gratuidad de la salvación, de la vida y de todo pues Dios nos lo da gratis.

RESUMEN DE LA HOMILÍA 

Fuente: Vatican News

El desierto florecerá. En la misa en Casa Santa Marta, el Papa Francisco usa esta imagen, remitiéndose al profeta Isaías. Recordó que Dios es capaz de cambiar todo, gratuitamente, porque el florecimiento parece imposible para el desierto hecho de arena seca. El Papa invitó a custodiar la gratuidad: Dijo que el pecado es el deseo de redimirse a sí mismos. 

“¿Soy consciente de que el pecado es no custodiar la gratuidad? Y cuando voy a confesarme, ¿qué hago? ¿Digo los pecados como un loro o los digo porque siento que he arriesgado el don de la gratuidad para tener algo mío?”

Dijo que “ninguno de nosotros merece la salvación. ¡Ninguno! "Pero yo rezo, ayuno...". Sí, esto te hará bien, pero si no está esta gratuidad al inicio de todo eso, no hay posibilidad. Somos estériles. Todos. Estériles para la vida de la gracia, estériles para ir al cielo, estériles para concebir la santidad. Sólo, la gratuidad. Y es por eso que no podemos presumir de ser justos. "Padre, soy católico, voy a misa los domingos, pertenezco a esta asociación, a esta, esta, esta, esta...". "Y dime, ¿estás comprando tu salvación así? ¿Crees que esto te salvará?" Te ayudará a salvarte sólo si crees en la gratuidad del don de Dios. Todo es gracia”.

Explicó que “el pecado es este. El pecado es el deseo de redimirnos a nosotros mismos. En estos días antes de Navidad alabemos al Señor por la gratuidad de la salvación, por la gratuidad de la vida, por todo lo que nos da gratis. Todo es gracia”.