Que León XIV es un papa deportista ya es vox populi. Y que le queda muy poco tiempo para mudarse al palacio apostólico también. Por eso, en el nuevo apartamento del papa no podía faltar un gimnasio.
Según medios italianos, será un espacio amplio, que dará a uno de los laterales del palacio, con vistas al IOR, el famoso edificio del banco vaticano con forma circular.
No debería ser una sorpresa. El propio pontífice ha confesado que, en sus descansos en Castel Gandolfo, donde va religiosamente cada martes, aprovecha para desconectar y hacer deporte.
LEÓN XIV
Un poco de tenis, un poco de piscina... Sí, sí.
Creo que, para cuidarse bien, todos deberíamos hacer un poco de ejercicio físico y espiritual. Todo junto. Creo que... A mí me sienta muy bien, de todos modos, un momento, una pausa durante la semana que ayuda mucho.
Y esto no es nada nuevo en su vida. Como cardenal, frecuentaba un gimnasio en el cercano barrio Borgo Pio al que iba unas tres veces por semana.
Tampoco era raro verlo en esta pista de tenis. Es la de la curia de los agustinos, a unos pasos del Vaticano. Y, aunque cuando se mudó a Roma en 2023 no residía aquí, frecuentaba mucho este lugar.
P. JOSEPH FARRELL
Superior general de los Agustinos
Este fue su hogar durante 12 años. Tenemos una cancha de tenis en nuestros jardines. Cuando volvió a Roma, aunque ya no vivía aquí, seguía viniendo a rezar con nosotros todos los días. Y al menos una vez por semana subía al jardín para jugar al tenis. Es un muy buen jugador. Juega por deporte, por salud, para aliviar el estrés… y también por el simple placer de jugar.
En el Vaticano también hay una pista de tenis, aunque sería extraño verlo jugar ahí, pues es una zona muy frecuentada por los trabajadores del Vaticano. Además ahí se realizan otras actividades como los campamentos de verano de los hijos de los empleados.
En cualquier caso, la vuelta del papa al palacio apostólico será diferente a la de sus predecesores, sin contar a Francisco, quien decidió vivir directamente en Casa Santa Marta.
Esto ha hecho que los apartamentos pontificios no se hayan usado en más de 13 años y que necesiten un buen y profundo lavado de cara.
Y de ahí que esta haya sido la estampa que han visto los romanos y turistas al pasar los últimos meses por la plaza de San Pedro: una gran grúa en la fachada del palacio apostólico.
Precisamente, estas ventanas han contado la historia del Vaticano. Se podía saber cuándo estaba o no el papa solo por la luz encendida en su habitación.
De hecho, pocos momentos hay más simbólicos que este. En las últimas horas de Juan Pablo II, esa luz permaneció siempre encendida como un símbolo para los peregrinos, congregados en la plaza para rezar por el pontífice.
Pero con León XIV será diferente. Por seguridad y privacidad, su apartamento no dará directamente a la plaza sino a este patio que ven, por lo que no usará el dormitorio de los papas anteriores.
Estará en una especie de buhardilla o ático, sin baño dentro de su estancia, y donde convivirá con sus dos personas de confianza, es decir, sus dos secretarios personales: los padres Edgar y Marco Billeri.
Desde que fue elegido papa, León sigue en su apartamento de cardenal dentro de este edificio, donde se encuentra el Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
CA













