Beatriz Alonso de Medina
Es el último evento público de la agenda del papa durante el viaje apostólico en África: una misa en el estadio de Malabo y con la presencia de alrededor de 30.000 fieles.
No es de extrañar que el papa fuera recibido de esta manera en su despedida con el pueblo africano:
Con la procesión de entrada dio comienzo la celebración eucarística donde el papa, en su homilía, realizó una petición que conmovió a los fieles.
LEÓN XIV
Quiero empezar saludando con afecto a esta Iglesia particular de Malabo con su pastor y, a la vez, expresar mi sentido pésame a toda la comunidad archidiocesana, a los hermanos sacerdotes y a los familiares por el fallecimiento, hace algunos días, de su Vicario General, Monseñor Fortunato Nsue Esono, que recordamos en esta Eucaristía.
Monseñor, falleció de manera repentina a sus 39 años, 9 meses después de ser nombrado vicario general y apenas cuatro días antes de la visita del pontífice. Una noticia que ha tenido en luto al pueblo.
En un país marcado por fuertes contrastes sociales, con abundantes recursos pero también con importantes retos de justicia, pobreza y cohesión social, el papa centró su mensaje en la esperanza para la vida de los creyentes.
LEÓN XIV
¡Cristo lo es todo para nosotros!. En Él encontramos plenitud de vida y de sentido: «Si estás oprimido por la injusticia, Él es la justicia; si tienes necesidad de ayuda, Él es la fuerza; si tienes miedo de la muerte, Él es la vida; si deseas el cielo, Él es el camino; si estás en las tinieblas, Él es la luz.
Después de un viaje que se ha prolongado durante 11 días, con eventos, visitas y encuentros diarios el papa ha podido conocer la realidad de la iglesia en el continente africano de primera mano.
LEÓN XIV
Me voy de África llevando conmigo un tesoro inestimable de fe, esperanza y de caridad. Es un tesoro grande hecho de historias, de rostros, de testimonios alegres y sufridos que enriquecen abundantemente mi vida y mi ministerio como sucesor de Pedro.
Y así se cerraba un nuevo capítulo en el pontificado de León XIV. Después de este encuentro, puso rumbo al aeropuerto de Malabo, allí, se despedirá de las autoridades para volar de vuelta a Roma.














