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Francisco en Santa Marta: La hipocresía siempre mata


En su homilía en Casa Santa Marta, el Papa Francisco habló sobre la hipocresía. Dijo que los cristianos deben luchar para no caer en ella y que la medicina es acusarse a uno mismo.

FRANCISCO
El aparentar ser de una manera y ser de otra. En la lucha por el poder, por ejemplo, las envidias, los celos, te hacen comportarte de un modo pero dentro está el veneno para matar, porque siempre la hipocresía mata siempre. Antes o después mata.

El Papa recomendó un ejercicio espiritual para luchar contra este peligro: que cada cristiano aprenda a reconocer el mal en sí mismo, igual que los pensamientos envidiosos o destructivos.

EXTRACTOS DE LA HOMILÍA DEL PAPA

Fuente: Vatican News

La hipocresía es el lenguaje del diablo, es el lenguaje del mal que entra en nuestro corazón y es sembrado por el diablo. No se puede convivir con gente hipócrita, pero existe. A Jesús le gusta desenmascarar la hipocresía. Él sabe que será ciertamente esta actitud hipócrita la que lo llevará a la muerte, porque el hipócrita no piensa si utiliza medios lícitos o no, va adelante: con la calumnia. "Calumniemos, ¿el falso testigo?”… ”Busquemos un falso testigo”.

El lenguaje hipócrita, no diré que sea normal, pero es común, es de todos los días. El hecho de presentarse de un modo y ser de otro. En la lucha por el poder, por ejemplo, las envidias, los celos, te hacen parecer con una forma de ser y desde dentro hay veneno para matar, porque la hipocresía siempre mata, siempre, tarde o temprano mata.

Debemos aprender a acusarnos a nosotros mismos: "He hecho esto, yo pienso así, malamente.... Tengo envidia, me gustaría destruir aquello...", lo que está dentro, lo nuestro, y decirlo ante Dios. Este es un ejercicio espiritual que no es común, no es habitual, pero tratamos de hacerlo: acusarnos a nosotros mismos, vernos en el pecado, en las hipocresías y en la maldad que hay en nuestro corazón. Porque el diablo siembra la maldad y decirle al Señor: "¡Mira, Señor, cómo soy!", y decirlo con humildad.