En la audiencia semanal en San Pedro, el papa León ha invitado a los cristianos a involucrarse en los acontecimientos de la sociedad.
LEÓN XIV
Este documento nos dice que los discípulos de Cristo estamos llamados a compartir los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo. Esto significa que la Iglesia no puede permanecer pasiva ni indiferente a lo que ocurre en el mundo, sino que está llamada a caminar con la humanidad, sobre todo teniendo en cuenta los cambios rápidos y profundos que se experimentan.
Así se expresó en la audiencia, que después de algunas semanas en el interior de la basílica, volvió a tener lugar en la Plaza de San Pedro.
León continúa con el comentario de los documentos del Concilio Vaticano II. Este miércoles comenzó con uno nuevo, llamado Gaudium et Spes. El texto se refiere a la relación entre la Iglesia y el mundo y es considerado la “constitución pastoral” de la Iglesia.
LEÓN XIV
Con Cristo y sostenidos por la fuerza de su Espíritu, los creyentes están llamados a hacerse cargo de las dificultades de los hermanos, sobre todo de aquellos que se ven oprimidos por la injusticia, por la discriminación, por la violencia. De hecho, solo a través de la entrega y en el compromiso es posible llegar a respuestas adecuadas, siempre sostenidos por la certeza de que «los sufrimientos de ahora no se pueden comparar con la gloria que un día se nos manifestará».
Profundizó en que la Iglesia invita a un compromiso de conversión para continuar con la obra de Cristo. Se detuvo, además, en el legado de su predecesor, el papa Francisco.
LEÓN XIV
No se trata, de hecho, de una disposición simplemente moral. El Papa Francisco nos recordó que para la Iglesia «la opción por los pobres es una categoría teológica antes que cultural, sociológica, política o filosófica […] Estamos llamados a descubrir a Cristo en ellos, a prestarles nuestra voz en sus causas, pero también a ser sus amigos, a escucharlos, a interpretarlos y a recoger la misteriosa sabiduría que Dios quiere comunicarnos a través de ellos».
Después del canto del Padre Nuestro en latín, el papa se detuvo a saludar a algunos de los presentes y deseó un buen comienzo del año escolar para los del hemisferio norte.
CBM
















