Daniel del Castillo González
Durante el partido entre Francia y España del pasado Mundial, las cámaras captaron un pequeño crucifijo colocado junto al silbato con el que el árbitro Iván Barton dirige los encuentros.
Iván explica que ese símbolo forma parte de una relación personal con su fe que ha acompañado toda su carrera.
En un mundial entran muchos factores en juego. La presión, la exposición mundial y la responsabilidad. Pero para el árbitro su primera preparación del día no era el trabajo físico.
IVÁN BARTON
Árbitro FIFA
yo estaba en la habitación que me tocó en el hotel, estábamos en un hotel en Miami. Tenía la vista a la playa. Y lo primero que hacía siempre, todos los días, incluso había una medición que teníamos que hacernos diariamente, los árbitros, para unas cuestiones físicas. Pero, sin embargo, lo primero que hacía antes de hacer eso era levantarme, ir al balcón y mirando hacia la playa, hacia el cielo, hacer mi oración, rezar y encomendarle a Dios mi día.
La historia del crucifijo también tiene detrás una historia familiar. Barton llevaba otro mucho más especial, una cruz que perteneció a su abuelo.
Viajó con él por muchos campos hasta que, durante un partido, terminó perdiéndose y consiguió otro muy especial.
IVÁN BARTON
Árbitro FIFA
Luego yo conseguí ese crucifijo que yo siempre observaba, ese estilo de crucifijo siempre me gustó porque lo veía, la primera vez que lo vi fue en el, no sé si voy a decir mal. Este término, pero en el báculo, creo que el báculo es el que usa el Papa. Juan Pablo II lo usaba en su top, este tipo de crucifijo. Luego lo siguieron usando, creo que algunos papas. El Papa León lo usa de nuevo. Es un estilo de crucifijo muy particular. Y cuando lo vi en un rosario, lo quité y dije, este me va a acompañar siempre
Iván guarda otro símbolo religioso durante los encuentros: una medalla de San Benito que conserva en el bolsillo del pantalón corto.
Después de haber participado en los Mundiales de 2022 y 2026, sabe lo importante que es el mensaje que tiene el fútbol para las nuevas generaciones.
IVÁN BARTON
Árbitro FIFA
“el mensaje que se envía a las nuevas generaciones, a los jóvenes, de parte de los que en alguna medida hemos logrado llegar a ese nivel elite en el fútbol, desde nuestro rol, es que sin Dios no somos nada.
La fe me ha dado el Mundial, me ha dado estar en dos Mundiales, me ha dado este éxito y por eso una vez más digo: gracias a Dios por todo.
Barton comparte terreno de juego con futbolistas, entrenadores y árbitros de todo el planeta. El mundial se juega en equipo, pero para Iván Barton también se juega acompañado de su fe.











