Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información política de cookies.

Rome Reports

Usted está usando un navegador desactualizado

Con el fin de ofrecer la mayor experiencia a nuestros visitantes utilizamos técnicas de vanguardia en desarrollo web que requieren un navegador moderno. Para poder visualizar esta página, usa Google Chrome, Mozilla Firefox o Internet Explorer 11 o superior.

Papa en Santa Marta: Si les falta ternura, los pastores se hacen rígidos


El Papa recordó en la homilía en Casa Santa Marta que Jesús no tenía un horario para atender a las personas. Dice que nunca se negó a ayudar y que por eso incluso tuvo que pagar el precio de que se burlaran de él. 

FRANCISCO
“A un pastor que no sabe ser cercano le falta algo. Quizá sea el dueño de un campo, pero no un pastor. Cuando al pastor le falta la ternura, será un rígido que golpea a las ovejas. Cercanía y ternura”. 

El Papa elogió a los sacerdotes que se van a dormir, agotados “de hacer el bien”. Dijo que si actúan así, la gente sentirá la presencia viva de Dios. 

TEXTO DE LA HOMILÍA EN ESPAÑOL
Por Vatican Media

El Papa se refirió a las dos curaciones del Evangelio del día. Dijo que más que “meditarlas” hay que “contemplarlas”, porque indican “cómo era una jornada de la vida de Jesús”, modelo de cómo debería ser también la de los pastores, obispos o sacerdotes.

Jesús se encuentra rodeado por una muchedumbre, una gran cantidad de gente que lo seguía, o a lo largo del camino o de la orilla del mar. El Señor se preocupaba por las personas. Según el Papa, Dios había prometido acompañar a su pueblo, estando en medio de él.

“Jesús no abre una oficina de asesoramiento espiritual con un cartel: ‘El profeta recibe lunes, miércoles y viernes de tres a seis. La entrada cuesta tanto o, si lo desean, pueden dejar una oferta’. No, Jesús no hace así. Tampoco abrió un consultorio médico con el cartel: ‘Los enfermos vengan tal día, tal día, tal día y serán curados’. Jesús se entrega en medio del pueblo”.

Esta es la figura de pastor que Jesús nos ofrece: un sacerdote santo que acompañaba así a su pueblo” y que por este motivo al llegar la noche estaba “cansado”, pero con un “cansancio real y no ideal”, sino “de quien trabaja” y está en medio de la gente.

Entre la muchedumbre Jesús es “apretujado” y “tocado”. De hecho en cinco ocasiones aparece este verbo en el texto de Marcos, y subrayó que de este modo también hoy se comporta el pueblo durante las visitas pastorales. Lo hace para “obtener la gracia”, y esto el pastor lo siente.

Jesús jamás se niega, sino al contrario, “paga”, incluso con la “vergüenza” y la “mofa”, “por hacer el bien”. Son éstas las “huellas del modo de obrar de Jesús” y, por lo tanto, “las actitudes del pastor verdadero”.

“El pastor debe ser ungido con el óleo, el día de su ordenación: sacerdotal y episcopal. Pero el verdadero óleo, ese interior, es el óleo de la cercanía y de la ternura. Al pastor que no sabe hacerse cercano, le falta algo: quizá sea un patrón del campo, pero no es un pastor. Un pastor al que le falta la ternura será uno rígido, que apalea a las ovejas. Cercanía y ternura: lo vemos aquí. Así era Jesús”.

Al igual que Jesús, también el pastor “termina su jornada cansado”, cansado “de hacer el bien” y si su actitud será ésta, el pueblo sentirá la presencia viva de Dios.

“Hoy podríamos rezar en la Misa por nuestros pastores, para que el Señor les dé esta gracia de caminar con el pueblo, estar presentes en el pueblo con tanta ternura, con tanta cercanía. Y cuando el pueblo encuentra a su pastor, siente esa cosa especial que sólo se siente ante la presencia de Dios. ‘Ellos fueron embargados por gran estupor’, dice el Evangelio de hoy. El estupor de sentir la cercanía y la ternura de Dios en el pastor”.