Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información política de cookies.

Rome Reports

Usted está usando un navegador desactualizado

Con el fin de ofrecer la mayor experiencia a nuestros visitantes utilizamos técnicas de vanguardia en desarrollo web que requieren un navegador moderno. Para poder visualizar esta página, usa Google Chrome, Mozilla Firefox o Internet Explorer 11 o superior.


Francisco en Santa Marta: Un corazón débil es un corazón derrotado

En su homilía en Casa Santa Marta el Papa Francisco explicó que el corazón de las personas se vuelve frío no a causa del pecado sino por alejarse de Dios, que siempre perdona.

FRANCISCO
“Y un hombre y una mujer con el corazón débil, o debilitado, es una mujer, es un hombre derrotado. Éste es el proceso de muchos cristianos, de muchos de nosotros. “No, yo no cometo pecados graves”. Pero, ¿cómo está tu corazón? ¿Es fuerte? ¿Permanece fiel al Señor?”

Por último, el Papa explicó que un pecador puede llegar a ser santo pero un corrupto no porque no es capaz de arrepentirse.

EXTRACTOS DE LA HOMILÍA DEL PAPA
(Fuente: Radio Vaticano)

“Y aquí está el problema del debilitamiento del corazón. Cuando el corazón comienza a debilitarse, no es como una situación de pecado: tú cometes un pecado, y te das cuenta enseguida: “Yo he cometido este pecado”, está claro. El debilitamiento del corazón es un camino lento, que resbala poco a poco, poco a poco, poco a poco… Y Salomón, adormecido en su gloria, en su fama, comenzó a recorrer este camino”.

“Y un hombre y una mujer con el corazón débil, o debilitado, es una mujer, un hombre derrotado. Éste es el proceso de tantos cristianos, de tantos de nosotros. “No, yo no cometo grandes pecados”. Pero, ¿cómo está tu corazón? ¿Fuerte? ¿Permanece fiel al Señor? ¿O tú resbalas lentamente?”.

“David es santo. Era pecador. Un pecador puede llegar a ser santo. Salomón fue rechazado porque era corrupto. Un corrupto no puede convertirse en santo. Y a la corrupción se llega por ese camino del debilitamiento del corazón. Vigilancia. Todos los días vigilar el corazón. ¿Cómo está mi corazón, mi relación con el Señor? Y gustar la belleza y la alegría de la fidelidad”.