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Rome Reports

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Papa en Santa Marta: “La cruz nos enseña que en la vida hay derrota y victoria”


En su homilía en Casa Santa Marta, el Papa reflexionó sobre el miedo a la derrota. Dijo que es necesario aprender a tolerarlas y a soportarlas pacientemente.

FRANCISCO
“Hoy será hermoso si, en casa, tranquilos, nos tomamos 5, 10, 15 minutos delante del crucifijo, tanto el que tenemos en casa como el del rosario: mirarlo. Es nuestro signo de derrota, que provoca las persecuciones que nos destruyen, pero es también nuestro símbolo de victoria porque Dios ha ganado allí".

Recordó a los cristianos que Dios trajo la Salvación a través de la Cruz y que precisamente ahí venció al demonio.

RESUMEN DE LA HOMILÍA EN ESPAÑOL
(Fuente: Vatican News)

“No tengamos miedo de contemplar la cruz como un momento de derrota, de fracaso. Cuando Pablo reflexiona sobre el misterio de Jesucristo, nos dice cosas fuertes, nos dice que Jesús se vació de sí mismo, se aniquiló, se volvió pecado hasta el final, asumió todo nuestro pecado, todo el pecado del mundo: era un "trapo", un hombre condenado. Pablo no tuvo miedo de mostrar esta derrota e incluso esto puede iluminar nuestros momentos feos, nuestros momentos de derrota, pero también la cruz es un signo de victoria para nosotros los cristianos” .

“Jesús le dice a Nicodemo: "Cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí". Jesús levantado y Satanás destruido. La cruz de Jesús debe ser para nosotros la atracción: tenemos que mirarla, porque es la fuerza para seguir adelante. Y la serpiente antigua destruida todavía ladra, todavía amenaza, pero, como decían los padres de la Iglesia, es un perro encadenado: no te acerques y no te morderá; pero si vas a acariciarlo, porque el encanto te lleva allí como si fuera un perrito, prepárate, te destruirá”.

"La cruz nos enseña esto, que en la vida hay fracaso y victoria. Debemos ser capaces de tolerar las derrotas, de soportarlas pacientemente, las derrotas, incluso de nuestros pecados porque Él pagó por nosotros. Tolerarlas en Él, pedir perdón en Él pero nunca dejarse seducir por este perro encadenado. Hoy será hermoso si en casa tranquilos nos tomamos 5, 10, 15 minutos delante del crucifijo, o lo que tenemos en casa o aquel del rosario: mirarlo, es nuestro signo de derrota, que provoca persecuciones, que nos destruye, pero es también nuestro signo de victoria porque Dios ha ganado allí".