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Rome Reports

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Francisco en Santa Marta: Anunciar a Cristo no es hacer “marketing”


Durante su homilía en Casa Santa Marta el Papa explicó que el deber de anunciar a Cristo no se debe confundir con el diseño de una compleja campaña publicitaria.

FRANCISCO
“¿Qué es el anuncio de Cristo? No es ni proselitismo, ni publicidad, ni marketing. Va más allá. ¿Cómo se puede entender esto?”.

Francisco dijo que un católico debe entender que la mejor forma de anunciar el Evangelio es con el testimonio de la propia vida.

EXTRACTOS DE LA HOMILÍA DEL PAPA:

(Fuente: Vatican Media)

“No es un trabajo de publicidad, hacer publicidad de una persona muy buena, que hizo el bien, curó a mucha gente, y nos enseñó cosas buenas. No, no es publicidad. Ni siquiera es hacer proselitismo. Si alguien va a hablar de Jesucristo, a proclamar a Jesucristo para hacer proselitismo, no, esto no es el anuncio de Cristo: esto es un trabajo de predicador, gobernado por la lógica del marketing. ¿Qué es el anuncio de Cristo? Que no es ni proselitismo, ni publicidad, ni marketing: va más allá. ¿Cómo se puede entender esto? En primer lugar, es ser enviado”.

“Este viaje, el andar anunciando, arriesgando la vida, porque yo me juego la vida, mi carne, sólo tiene el billete de ida, no el de vuelta. Regresar es apostasía. Anuncio de Jesucristo con el testimonio. El testimonio quiere decir jugarse la vida. Lo que digo, lo hago”.

“El diablo trató de convencerlo de que tomara otro camino, y Él no quiso hacerlo, hizo la voluntad del Padre hasta el final. Y el anuncio de Él debe ir por el mismo camino: el testimonio, porque Él fue el testigo del Padre hecho carne. Y tenemos que hacernos carne, es decir, ser testigos: hacer, hacer lo que decimos. Y éste es el anuncio de Cristo. Los mártires son los que demuestran que el anuncio ha sido verdadero. Hombres y mujeres que han dado la vida -los apóstoles han dado la vida- con la sangre; pero también muchos hombres y mujeres escondidos en nuestra sociedad y en nuestras familias, que dan testimonio de Jesucristo cada día, en silencio, con su propia vida, con la coherencia de hacer lo que dicen”.