Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información política de cookies.

Rome Reports

Usted está usando un navegador desactualizado

Con el fin de ofrecer la mayor experiencia a nuestros visitantes utilizamos técnicas de vanguardia en desarrollo web que requieren un navegador moderno. Para poder visualizar esta página, usa Google Chrome, Mozilla Firefox o Internet Explorer 11 o superior.

El cantante Raphael participó en la Misa celebrada por el Papa en Santa Marta


En su homilía en Casa Santa Marta Francisco habló sobre cómo interpretar la Biblia. Explicó que no se debe deformar su significado para adaptarlo al gusto personal.  

FRANCISCO
Muchas veces preferimos nuestras interpretaciones del Evangelio o de la Palabra del Señor al Evangelio y la Palabra del Señor. Pero cuando soy obstinado, y transformo la Palabra del Señor en ideología, soy un idólatra. 

El Papa dijo que acomodar la Biblia al gusto personal es traicionar la confianza en Dios. En la Misa estaba presente el cantante español Raphael, de 76 años.

EXTRACTOS DE LA HOMILÍA DEL PAPA
Fuente: Vatican Media


Cuando Samuel va a reprocharlo por parte del Señor, él dice: "Pero, mira, había bueyes, había muchos animales gordos, buenos, y con ellos hice un sacrificio al Señor". No puso nada en su bolsillo, los demás sí. Por el contrario, con esta actitud de interpretar la Palabra de Dios como le parecía justo, permitió que los demás se pusieran algo del botín en sus bolsillos. Los pasos de la corrupción: se comienza con una pequeña desobediencia, una falta de docilidad, y se va adelante, adelante, adelante.

Cuando te obstinas ante la voluntad del Señor eres un idólatra, porque prefieres lo que tú piensas, ese ídolo, a la voluntad del Señor. Y a Saúl esta desobediencia le costó el reino: "Por cuanto rechazaste la Palabra del Señor, el Señor te rechazó como rey". Esto debe hacernos pensar un poco en nuestra docilidad. Muchas veces nosotros preferimos nuestras interpretaciones del Evangelio o de la Palabra del Señor al Evangelio y a la Palabra del Señor. Por ejemplo, cuando caemos en las casuísticas, en las casuísticas morales... Ésta no es la voluntad del Señor. La voluntad del Señor es clara, Él la hace ver con los mandamientos en la Biblia y te la hace ver con el Espíritu Santo dentro de tu corazón. Pero cuando yo soy obstinado y transformo la Palabra del Señor en ideología, soy un idólatra, no soy dócil. La docilidad, la obediencia.

La novedad de la Palabra del Señor – porque la Palabra del Señor siempre es novedad, siempre nos lleva adelante – siempre gana, es mejor que todo. Vence la idolatría, vence la soberbia y vence esta actitud de estar demasiado seguros de sí mismos, no por la Palabra del Señor sino por las ideologías que yo he construido en torno a la Palabra del Señor. Hay una frase muy buena de Jesús que explica todo esto y que viene de Dios, tomada del Antiguo Testamento: "Misericordia quiero y no sacrificios".