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Francisco: El más grande en la Iglesia es aquel que sirve a todos, no el que tiene más títulos


Durante su homilía en Casa Santa Marta, el Papa advirtió contra el ansia de ser el más importante y de tener más dinero. Francisco explicó que la mundanidad es el enemigo, pues Dios nos exhorta a la humildad. 

FRANCISCO
¿Quién es el más importante de la Iglesia? ¿El Papa, los obispos, los monseñores, los cardenales, los párrocos de las más bellas parroquias, los presidentes de asociaciones laicas? ¡No! El más grande de la Iglesia es el que se hace servidor de todos, aquel que sirve a todos, no el que tiene más títulos.

Además, llamó a no dejarse corromper por la envidia. Dijo que “es una termita que te lleva a destruir, a hablar mal, a aniquilar al otro”.

TEXTO DE LA HOMILÍA EN ESPAÑOL
Fuente: Vatican News

En su homilía en Casa Santa Marta, el Papa Francisco advirtió contra la ansiedad de ser el más importante y de tener más dinero. Explicó que la mundanidad es el enemigo, pues Dios nos exhorta a la humildad. 

“Esta ansiedad de mundanidad, esta ansiedad de ser más importante que los demás y decir: "¡No! Yo merezco esto, no lo merece el otro". Ésta es la mundanidad, éste es el espíritu del mundo y quien respira este espíritu, respira la enemistad de Dios. Jesús, en otro pasaje, dice a los discípulos: "O estáis conmigo o estáis contra mí. No hay compromisos en el Evangelio. Y cuando uno quiere vivir el Evangelio haciendo compromisos, al final se encuentra con el espíritu mundano, que siempre trata de hacer compromisos para trepar más, para dominar, para ser más grande”.

Además llamó a no dejarse corromper por la envidia. “Mira la carrera que hice. ¡Ahora no puedo volver atrás !" Ese es el espíritu del mundo y eso no es cristiano. "¡No! ¡Es mi turno! Tengo que ganar más para tener más dinero y más poder". Éste es el espíritu del mundo. Y luego, la maldad de los chismes: las habladurías. ¿De dónde viene? De la envidia. El gran envidioso es el diablo, lo sabemos, la Biblia lo dice. Por envidia. Por la envidia del diablo entra el mal en el mundo. La envidia es una termita que te lleva a destruir, a hablar mal, a aniquilar al otro”. 

El Papa explicó que el más importante en la Iglesia es el que se hace pequeño, el que sirve a los demás. “¿Quién es el más importante de la Iglesia? El Papa, los obispos, los monseñores, los cardenales, los párrocos de las más bellas parroquias, los presidentes de asociaciones laicas... ¡No! El más grande de la Iglesia es el que se hace servidor de todos, aquel que sirve a todos, no el que tiene más títulos. Y para hacer entender esto, tomó un niño, lo puso en medio de ellos y, abrazándolo con ternura -porque Jesús hablaba con ternura, tenía tanta - les dijo: " El que recibe a uno de estos pequeños, me recibe a mí”, es decir, el que acoge al más humilde, al más servidor. Éste es el camino. Contra el espíritu del mundo hay sólo un camino: la humildad. Servir a los demás, elegir el último lugar, no trepar”.

Daniel Díaz Vizzi